
Es necesario establecer una correcta comunicación bidireccional entre personas y vivienda. La bidireccionalidad es una de las características más destacables de la domótica y uno de los conceptos más innovadores de los últimos tiempos.
La domótica potencia una comunicación natural, para facilitar la interacción entre personas y vivienda. Para una vivienda domótica con muchas más funciones y funcionalidades que las casas convencionales, son necesarios instrumentos de comunicación sencillos e intuitivos. Sin ellos sería imposible aprovechar la potencialidad de la domótica. Es evidente que las nuevas tecnologías ayudan a mejorar esta comunicación. Ya no es posible una vida diaria sin móviles e internet y la domótica se aprovecha de ello.
Las personas se pueden comunicar mediante pulsadores convencionales, botoneras, pantallas táctiles, teléfonos móviles, ordenadores, televisión, un mando a distancia, por reconocimiento de voz o por movimientos corporales.
La casa se comunicará con las personas mediante los elementos domóticos de la instalación o mediante sms, correos electrónicos y llamadas de voz.